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Lo mejor de

Diciembre

Vaya año ha sido… Aunque el mundo se haya puesto patas arriba en muchos aspectos, la fotografía analógica está viviendo un regreso como nadie podría haber anticipado antes.

Nunca antes se había producido un crecimiento tan masivo en toda la industria de la fotografía analógica como este año. Incluso resulta paradójico para nosotros, ya que la mayor parte del trabajo que solíamos ver era de viajes y eventos sociales importantes; el año que nos hizo quedarnos en casa durante más tiempo fue el año en el que la película por fin resurgió de sus cenizas para convertirse en la opción creativa para los fotógrafos.

Al mismo tiempo, un proyecto que nació en los días más bajos de la fotografía analógica nos deja un sabor agridulce. Por un lado, alcanzamos nuestro objetivo; mantener viva la película era nuestra prioridad nº 1, ayudando a los fotógrafos a crear en película, a obtener mejores escaneos y a entender sus negativos. Pero, por otro lado, la popularidad de la película ha provocado algunos inconvenientes: disponibilidad de stock, subida de precios y, como laboratorio, cada vez es más difícil ofrecer una experiencia personalizada a un número de fotógrafos en constante aumento.

Dicho esto, queríamos seguir publicando la serie Best Of, ya que es un testimonio de cómo puede ser la fotografía analógica, de lo que se ha hecho y de lo que se puede hacer con película.

Mientras sigamos trabajando, seguiremos intentando mostrar esos fotogramas que nos roban el corazón, nos motivan y nos recuerdan que la película ha venido para quedarse, una maravilla de la tecnología y la investigación que quizá nos ayude a recordar lo que importa cuando pensamos en nuestras vidas y recuerdos.